Desde pequeño siempre consumía contenido, pero algo dentro de mi me decía que tenía que empezar a crearlo también. Me considero una persona muy creativa y me encanta hacer siempre cosas nuevas, así que YouTube era la oportunidad perfecta para desarrollar mi creatividad formando así una bonita comunidad y llevándolo lo más lejos posible.
Cree mi primer canal con 9 años subiendo contenido realmente extraño y sin ningún tipo de estructura para crecer.
Mucho tiempo después, sobre los 14 años comencé a jugar mucho a Fortnite. Mis amigos me decían que me vendría bastante bien crearme un canal de YouTube y así compartir mi conocimiento en el juego con los demás jugadores para aportar valor a la plataforma, y así hice.
Dudándolo mucho, me acabé creando mi primer canal de YouTube «serio». Tiempo más tarde conseguí reunir los requisitos para postular a la monetización de Google Adsense y ser Partner de YouTube para empezar a ganar dinero con mis vídeos (1000 suscriptores y 4000 horas de reproducción). Tras cumplir los requisitos y aprobar la revisión, comencé a ganar dinero de lo que era mi pasión desde hacía ya mucho tiempo.
Comenzar a monetizar fue lo que me hizo cambiar el chip por completo, nunca había valorado mi trabajo ya que no era remunerado, hasta que ahí aprendí que todo este conocimiento sirve para mucho. Con conocimiento en redes sociales puedes hacer millones de cosas, entre ellas:
– Colaborar con marcas.
– Ganar dinero por publicidad.
– Hacer contactos de alta calidad.
– Llegar a tu público objetivo.
– Ser invitado a eventos importantes.
– Tener una buena marca personal reconocida.
– ¡Muchas más cosas!
Si estás pensando en comenzar a emprender en cualquier red social, esta es una señal para que lo hagas. YouTube no ha sido un camino de rosas. Los comentarios de hate, las horas de trabajo, problemas que van surgiendo, dolores de cabeza por forzar la vista y tener una vida sedentaria etc pueden pasar factura. Nada bueno en la vida es fácil, y si quieres lograr algo grande en la vida de verdad tendrás que hacer sacrificios sin saber cuales serán los resultados. Así hice yo, pero estoy seguro de que si trabajas inteligentemente y sin mirar el reloj, tarde o temprano lograrás tus metas.